Displasia de cadera: Se puede reducir y tratar convenientemente

Esta enfermedad preocupa a los propietarios de perros grandes y desemboca en artrosis degenerativa.
Fuente: Información.es

Información.es/Alicante, 21/02/2011. Por el Dr Eadio Sabater Navarro, Veterinario. La displasia de cadera es una enfermedad que a todo propietario de perros de raza grande le preocupa bastante; de hecho, es frecuente, a la hora de adquirir un perro de gran tamaño, el informarse si los progenitores están libres de displasia o por el contrario presentan alguna debilidad en las extremidades posteriores.

Definición

Hay que entender que la displasia de cadera consiste en un desarrollo anómalo de la articulación coxofemoral, que desemboca en una artrosis degenerativa de la misma. Esto indica que es una enfermedad evolutiva y depende de varios factores tanto genéticos como ambientales o externos. Hay que decir que no es una enfermedad exclusiva de animales de gran tamaño. Hoy en día se presenta en animales como los mastines, rottweiler, pastor aleman, golden retriever, etc, además de presentarse también con bastante frecuencia en cocker, caniche, bulldog francés y bulldog inglés. Aún así en estos perros de menor tamaño las soluciones quirúrgicas suelen ser más sencillas y más económicas por suerte para los propietarios de estas mascotas teniendo en cuenta los tiempos que vivimos.

Diagnóstico

Dicho esto hay que comentar que el diagnóstico de la displasia de cadera va a presentar un reto para el veterinario cuando pretendemos diagnosticarlo en un cachorro. Cada vez se pretende diagnosticar antes debido a que hay técnicas quirúrgicas que requieren una edad máxima para realizarlas o de lo contrario el pronóstico y resultado es mucho peor. Por lo que cuando el cachorro se presenta en la clínica, si su veterinario nota debilidad, dolor o una hiperlaxitud de la cadera y le recomienda realizar unas pruebas radiográficas con sedación del animal, no se sorprenda en exceso pues es la única manera de poder prevenir esa enfermedad con un diagnóstico precoz, aún sabiendo que, como hemos comentado antes, es una enfermedad evolutiva.

Con todo el material se podrá saber si nuestro perro presenta displasia y en qué grado la presenta. Hay que decir que, en ocasiones, si el grado de displasia es pequeño o el cachorro es muy pequeño, puede ser necesario realizar otro control radiográfico a los 7 meses y al año, pues vuelvo a recordar que es una enfermedad evolutiva, y es de suma importancia saber cómo evoluciona en cada individuo. Tal vez más importante que pretender poner un grado de displasia cuando el animal tiene solo 3-4 meses.

Tratamientos y prevención:

Una vez diagnosticado el problema, y confirmado que nuestra mascota presenta displasia de cadera, habrá que estudiar el caso de forma individual y hablar de posibles tratamientos. En este punto hay que hablar de terapias quirúrgicas y terapias conservadoras para intentar frenar en lo posible el proceso de artrosis degenerativas.

Como terapia conservadora:

Cuidado con los suplementos vitamínicos que aceleran el crecimiento del cachorro y lo hacen muy pesado. Es necesario que lleve una correcta alimentación adecuada a su raza y edad y por supuesto control del peso, por ese motivo hay que cuidar la alimentación y dar una alimentación equilibrada y desarrollada para cachorros de razas grandes.

Que el animal realice ejercicio moderado y evitar en lo posible suelos muy resbalosos que dan inseguridad en el momento de andar y le pueden provocar caídas, golpes e hiperextensiones articulares.

Se recomienda dar protectores de cartílago: condritin sulfato y glucosamina, para el correcto crecimiento del cartílago articular. Se suele dar todos los días a la dosis recomendada por su veterinario. No suplementar con Calcio.

Si presenta dolor o el animal ya no es un buen candidato para las distintas técnicas quirúrgicas se le administrarán antiinflamatorios de manera crónica. Hoy en día hay una gran variedad en el campo de la veterinaria que se ajustará a nuestro caso, con la intención de calmar el dolor al animal y que pueda realizar una vida normal desarrollando su musculatura ya que la atrofia muscular por desuso y aumento del peso provocaran un agravamiento de la enfermedad.

Si con la terapia conservadora no es suficiente tendremos que pensar en una técnica quirúrgica que nuestro veterinario nos recomendará según edad, tamaño y otras características de nuestra mascota. Hay varias técnicas:

Pectinectomía : Desinsertar y extirpar una parte del músculo pectíneo
Sinfisiodesis : Producir cierre prematuro de la línea de crecimiento del pubis
Osteotomía triple de cadera: Cirugía que consiste en cambiar angulación de la cadera para aumentar recubrimiento de la cabeza del fémur.
Prótesis de cadera: Cirugía en la cual se modifica toda la articulación por un implante artificial
Exéresis de la cabeza del fémur: Eliminar cabeza de fémur y dejar que forme una pseudoarticulación.
Neurotomia de la articulación: Quitar nervios transmisores del dolor.
Su veterinario con la información recogida podrá darle la mejor solución para su caso individual.